Zonas de sombra

 

Los sistemas de telefonía móvil se basan en el uso de ondas de radio. Cuando una persona está hablando desde un móvil el micrófono transforma la señal de voz en una señal eléctrica primero y en una señal de radio después. El móvil transmite esta señal desde la antena a la estación base más cercana. Las diferentes estaciones base están interconectadas por una red fija a través de la cual se encamina la señal. De este modo la señal llega a la estación base que esté más cercana a nuestro interlocutor. De allí se retransmite como onda de radio a través de las antenas de la estación base y llega a la antena del móvil de la persona que nos escucha. Finalmente en el receptor se transforma la señal de radio primero en eléctrica y en una señal sonora después, mediante un pequeño altavoz.

Para el correcto funcionamiento del sistema es necesario que la señal de radio no se debilite demasiado en el camino que recorre desde nuestro móvil a la estación base y desde la estación base al móvil del receptor. Para ello la distancia del móvil a la base no debe ser muy grande. También hay que tener en cuenta que los obstáculos que haya en el camino de la onda de radio (edificios, árboles, las paredes de la casa, túneles, etc) debilitan la señal y pueden llegar a hacer que el sistema no funcione.

Para evitar los obstáculos las estaciones base se suelen instalar en un puntos elevados. Las zonas a las que la señal de radio de la estación base llega sin sufrir un excesivo debilitamiento se conocen como zonas de cobertura, mientras que las zonas a las que la señal llega demasiado débil, bien porque hay obstáculos o simplemente porque están muy lejos, se conocen como zonas de sombra.

Aunque la frecuencia de las ondas de radio es mucho menor que la de la luz, a fin de explicar esta cuestión en particular se puede hacer un símil. Para iluminar una calle se instalan farolas que proporcionan puntos de luz elevados (estación base), sin embargo puede ocurrir que en algunas zonas no llegue la luz de las farolas, bien porque estamos lejos o bien porque algo hace sombra: son las zonas de sombra.

Las zonas de sombra se pueden eliminar instalando nuevas estaciones base que las iluminen. De este modo se crean las redes de estaciones base. Cada empresa de telefonía móvil tiene su propia red de estaciones que diseña tratando de dar cobertura a la mayor parte del territorio y dejando el menor número de zonas de sombra posible. Al ser redes diferentes, las zonas de sombra de los operadores no tienen por qué coincidir. Es por ello que si estamos en una zona de sombra de la red de nuestro operador no podremos realizar ni recibir llamadas, aunque estemos en cobertura de otro operador. Sólo hay una excepción a esto: la llamada de emergencia.

El nivel mínimo de señal necesario para que un móvil funcione correctamente está especificado en normativas internacionales. Sin embargo es necesario que el diseño de cada móvil es diferente por lo que las zonas de sombra pueden variar ligeramente según el modelo de teléfono.

 

Un extracto de este artículo fue publicado en La Voz de Galicia el 8 de septiembre de 2002.